Has notado tus dientes amarillos y que ya no son tan blancos como antes? ¿Has visto como a pesar de cepillártelos con mimo ya no tienen el mismo color? Es normal que estés preocupad@. Tener una sonrisa bonita es muy importante ya que es nuestra tarjeta de presentación. Pero tener los dientes amarillentos no es necesariamente un síntoma de una mala higiene bucal o de problemas más graves.

Pero entonces, ¿por qué tengo los dientes amarillos? Depende.

Hay muchos factores que pueden alterar el color de tus dientes, y en algunos casos no podrás controlarlos.

En Centro Dental Creta sabemos lo importante que es poder sonreír sin complejos. Por eso, te hemos preparado una guía con todo lo que necesitas saber sobre este problema: por qué se tornan amarillentos los dientes y soluciones para blanquear tus dientes amarillos para que vuelvan a ser blancos de nuevo.

Hay un gran número de opciones para volver a tener una sonrisa radiante todo el año.

Pero primero, desde, Centro Dental Creta queremos despejar dudas sobre algunos falsos mitos que campan a sus anchas sobre la tonalidad de tus dientes.

FALSOS MITOS SOBRE EL COLOR DE TUS DIENTES.

Muchas de las ideas que tienen las personas sobre el color de los dientes, si son blancos o amarillos, basadas en hechos inexactos. Si crees en algunas de esas cosas, o te has hecho la pregunta de por qué los dientes son amarillos, no dejes de leer lo que viene a continuación.

 Mito 1: los dientes son siempre de color blanco brillante.

FALSO. Muy pocas personas tienen la suerte de tener unos dientes blancos nacarados. La mayoría tenemos los dientes por lo menos unos dos tonos más oscuros. De hecho, los dientes de un color muy blanco pueden parecer poco naturales.

Debes tener en cuenta que los dientes naturales, por lo general, están en una escala de colores entre el gris y el amarillo. Para que puedas entenderlo vamos a echarle un vistazo a la anatomía del diente.

  • El esmalte: en el exterior tenemos una capa llamada esmalte que cubre toda la corona, se trata de la parte visible del diente. Al formarse los dientes desarrollan una capa de esmalte que no vuelve a crecer. Por eso es tan importante cuidarlo.
  • La dentina: justo debajo del esmalte, a lo largo de todo el diente, se encuentra la dentina, que forma la estructura dentaria. La dentina sufre cambios biológicos durante casi toda la vida
  • El cemento: la raíz, a diferencia de la corona, se encuentra cubierta en el exterior por una capa llamada cemento. Esta permite que el diente pueda adherirse a las estructuras que lo rodean y mantenga su lugar en nuestra boca.
  • La pulpa: todas las capas mencionadas anteriormente cubren la pulpa, que se encuentra formada por los nervios y vasos sanguíneos que nutren al diente. Es justo esta parte del diente la responsable de los molestos dolores que sufren muchas personas.

El esmalte es de un color blanco azulado, pero es translúcido. Esto provoca que la dentina, que es la capa siguiente, pueda verse a través de él. La dentina es de un tono amarillo más oscuro que el esmalte, y es la encargada de dar la apariencia blanquecina final al diente.

Por lo tanto, es realmente una combinación entre el color de la dentina y el espesor del esmalte los que determinan el tono de tus dientes. Por más que te cepilles y uses hilo dental todos los días, si tus dientes son naturalmente amarillos, seguirán conservando el mismo color.

Mito 2: los dientes amarillos o blanquecinos no son sanos.

FALSO. Este mito ha sido promovido en gran parte por compañías que quieren que las personas gasten sus euros para tener la sonrisa perfecta de los anuncios.

Aunque los depósitos de placa, cálculos y manchas muy fuertes no son saludables, es posible que los dientes perfectamente limpios con manchas amarillas estén totalmente sanos. Los procedimientos para blanqueamiento dental a menudo compiten por penetrar la capa externa del esmalte. Si los usas numerosas veces en poco tiempo o en concentraciones demasiado altas podrían debilitarlo. Por lo tanto, en muchos casos, los dientes amarillos pueden ser más fuertes que los blancos brillantes. Eso sí, siempre que se mantengan limpios.

Por supuesto, en la mayoría de los casos no tendrás que conformarte con esto. Es posible mejorar la apariencia estética de tu sonrisa al realizarte un blanqueamiento dental.

Mito 3: El uso de aparatos dentales vuelve los dientes amarillos.

FALSO. Algunas personas terminan con los dientes amarillos después de un tratamiento ortodóntico, pero no son necesariamente los brackets por sí mismos los que causan las manchas. Las bacterias pueden depositarse con gran facilidad alrededor del aparato. Por esta razón es importante tener cuidados extras con el uso del cepillo dental y la seda durante este tiempo. Si mantienes una buena rutina de higiene bucal, el tratamiento de ortodoncia no necesariamente tiene porque terminar en un oscurecimiento de los dientes.

Si te preocupan las manchas por el uso de aparatos fijos en los dientes, puedes considerar un tipo diferente de tratamiento. Por ejemplo, la ortodoncia invisible. Este tipo de ortodoncia es una aparatología alternativa de quita y pon con la que puedas hacer la limpieza de tus dientes de manera normal.

Entonces… ¿Por qué los dientes son amarillos?

Ahora que hemos aclarado un poco las ideas erróneas más comunes, hemos visto los falsos mitos, y hemos profundizado un poco más en este problema, echemos un vistazo a las principales causas que producen ese color amarillento en los dientes.

QUÉ CAUSA QUE LOS DIENTES SE VUELVAN AMARILLOS.

  • El tabaco.

Fumar hace que tus dientes se vuelvan amarillos por el alquitrán, la nicotina y otras sustancias químicas. Los dientes amarillos y el tabaco suelen ir de la mano, aunque como ya hemos visto, también pude darse el caso de tener dientes amarillos sin fumar. Lo que está claro es que el tabaco es un catalizador. Deposita sustancias en los poros del esmalte cambiando el color natural y haciendo los dientes amarillos.

También hay otros problemas de salud oral asociados a los fumadores. Por ejemplo: la nicotina puede causar recesión en la encía, gingivitis y periodontitis, además de que los fumadores son más propensos a presentar cáncer oral.

  • Mala higiene bucal.

Si notas acumulaciones amarillentas sobre tus dientes, probablemente sean placa o sarro (cálculos). La placa se forma cuando no se eliminan correctamente las partículas de comida y bebidas de los dientes, sobre las cuales proliferan bacterias.

Al principio es una capa relativamente uniforme y suave que puedes limpiar con un adecuado cepillado. A esta capa se la conoce como placa bacteriana. Con el tiempo, la placa se endurece formando el sarro, denominado también cálculo dental. El sarro solo lo puede remover un dentista o una higienista con instrumentos especiales.

Estos depósitos amarillos pueden formarse sobre o alrededor de tus dientes. Esto no solo hace que tus dientes luzcan menos estéticos, también contribuyen al mal aliento y a una gran cantidad de complicaciones de salud oral, enfermedades de las encías y hueso circundante.

  • Tu dieta.

No debería sorprenderte saber que las cosas que ingieres tienen un efecto sobre el color de los dientes. Si tus dientes se van tiñendo de color amarillo, podría ser a causa de alimentos como:

  • Café y té.
  • Vino tinto.
  • Curry.
  • Salsas de tomate.
  • Bayas.
  • Salsa de soja.
  • Vinagre balsámico.
  • Remolacha.

Hay otras comidas y bebidas que, aunque no causan manchas por sí mismas, dejan tus dientes amarillos porque contienen ácidos que causan daños en el esmalte dental. Lo que hacen es reducir el blanco de tus dientes o los hacen más susceptibles a las manchas. Ten cuidado con:

  • Zumos de frutas, especialmente las ácidas.
  • Bebidas energéticas (como el Gatorade).
  • Alimentos azucarados.
  • Edulcorantes artificiales.
  • Vinos blanco y tinto y muchas otras bebidas alcohólicas.

Enjuaga tu boca con agua después de consumir estos productos, te ayudará a minimizar el daño causado por los ácidos que desmineralizan el diente y las sustancias que pueden mancharlo.

  • El envejecimiento.

Es natural que al envejecer los dientes se vayan tornando amarillos. Se debe a que la capa protectora de esmalte se desgasta y se hace más fina, exponiendo la dentina amarillenta que se encuentra debajo.

  • Genética.

Si has tenido los dientes amarillos toda la vida, el ADN de tus padres puede ser el responsable. Las variaciones genéticas pueden afectar al color de los dientes y la porosidad del esmalte. Un esmalte más poroso significa que es más propenso a mancharse.

  • Medicación o enfermedad.

Algunos antibióticos como la tetraciclina y la amoxicilina pueden afectar al color de los dientes, especialmente en los niños más pequeños. Algunos medicamentos contra las alergias y la presión arterial alta también pueden tener este efecto secundario. Si te preocupa, consulta con tu médico.

Ciertas enfermedades, particularmente aquellas que afectan el hígado, también pueden causar decoloración y hacer tus dientes amarillos. Los pacientes que han sido sometidos a tratamientos de quimioterapia o radioterapia por cáncer oral, también pueden encontrar que sus dientes adquieren un tono marrón.

 

SOLUCIONES PARA TUS DIENTES AMARILLOS.

Cambiar el color de tus dientes del amarillo al blanco a menudo es factible, pero requiere de ciertas medidas. Existen varios enfoques a los que puedes recurrir de acuerdo a tu presupuesto, los resultados que esperas, y lo rápido que quieres ver la diferencia.

  • Hazte un blanqueamiento dental.

Probablemente la forma más efectiva de hacer que tus dientes amarillos mejoren su color sea visitando a tu dentista para hacerte un blanqueamiento profesional.

El blanqueamiento dental es un tratamiento seguro, indoloro, rápido y eficaz que permite devolver la armonía a los dientes que han perdido su tonalidad. Apenas tiene efectos secundarios y no altera la estructura del esmalte ni la sensibilidad.

El objetivo del blanqueamiento dental es reducir la tonalidad del esmalte para tener unos dientes más brillantes y una sonrisa más joven en el menor tiempo posible (a través de un procedimiento simple y sin apenas efectos secundarios).

El odontólogo valorará la tonalidad previa y la esperada mediante un análisis minucioso. Existe una amplia variedad de tratamientos de blanqueamiento dental para que puedas escoger junto con tu dentista el que más encaje con tus necesidades y expectativas.

  • Hazte una buena limpieza.

Deberías visitar a tu higienista dental cada seis meses para una profilaxis y un detartraje, a menos que tu dentista recomiende algo diferente. Haz que te eliminen todo el sarro y los depósitos amarillos que envuelven las superficies de tus dientes con instrumentos especiales.

Podrías sorprenderte lo mucho que brillarán tus dientes después de esto.

  • Mantén tus dientes limpios.

Independiente del color que tengan tus dientes ahora, puedes prevenir que se pongan amarillos con el tiempo cuidando la higiene bucal: cepillarte bien los dientes y usar hilo dental por lo menos dos veces al día es algo fundamental. Usa una pasta dental con flúor ya que ayuda a fortalecer el esmalte. También puedes usar enjuagues bucales con flúor, pero no enjuagues tus dientes inmediatamente después de usarlos ya que puedes eliminar el flúor, que debería quedarse un rato en los dientes para que pueda actuar.