La práctica de comerse o morderse las uñas se conoce como onicofagia y puede tener consecuencias para la salud bucodental.

En general, morderse las uñas puede provocar infecciones bacterianas pues por mucha higiene que se tenga, las uñas siempre acumulan suciedad.

Además, el continuo mordisqueo desplaza los dientes de su posición adecuada y daña el esmalte debido a la fricción con la dura queratina de la que están compuestas las uñas.

¿Qué hacer para dejar de morderse las uñas?

A menudo, la manía de morderse las uñas es una respuesta a los nervios o el estrés. Averiguar qué factores lo provocan puede ayudar a dejar el hábito.

Tener las uñas pintadas o cortas y mantener las manos ocupadas en otras actividades también sirve de apoyo.

Si por ti mismo no eres capaz de dejar de comerte las uñas, es recomendable que consultes con nosotros o incluso un psicólogo. Te enseñarán estrategias para evitar esta práctica y tu salud bucodental se verá beneficiada.

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